Este año parece ser un año importante en materia de tecnología y conectividad, ahora podemos ver claramente el avance gigantesco tanto de la tecnología 5G, la realidad virtual y la inteligencia artificial, pero ante este avance conviene preguntarnos si el escenario actual está preparado para estas tecnologías, por eso hoy vamos a ver 4 retos para la conectividad en 2022.

Recientemente, la agenda en tecnología la están marcando la realidad virtual y la inteligencia artificial y parece que están revolucionando varios aspectos de nuestro día a día, especialmente en los negocios y fábricas, pues ayudan a poner en automático varios procesos. Sin embargo, si quieres implementar esta tecnología para tu negocio, revisa si está listo con esta lista de retos para la conectividad.

 

1. Baja latencia

La latencia es el tiempo que tarda en transmitirse un paquete dentro de la red y es un factor clave para establecer conexiones en Internet rápidas, por ejemplo, influye en el tiempo en qué tarda una página web en cargar.

2022 será un año fundamental para la fusión entre el mundo físico y el mundo digital, pues se espera que este año se siga entrelazando con mayor naturalidad. La combinación de la realidad virtual y de la realidad mixta es solo uno de los usos de la tecnología del Metaverso y se espera que sea una tecnología que se adopte masivamente en los próximos meses, tanto por usuarios particulares como por empresas

Sin embargo, la exigencia de la realidad virtual puede contrastar con la realidad de los servicios de internet, pues toparse con baja latencia no será algo ocasional, además también se encontrarán con que no todo el país tendrá tecnología 5G, que es la red ideal para soportar los requerimientos de la realidad virtual.

Desde el 2018 se ha señalado que para el desarrollo de un entorno de realidad virtual se necesita una velocidad mínima de navegación de 200 megabytes por segundo. En la actualidad la tecnología que puede satisfacer está necesidad es la fibra óptica, pues puede alcanzar la velocidad necesaria, además otorga mayor estabilidad en la señal y una transmisión de audio y video en tiempo real, mejorando la latencia. El problema es que aún no hay red de fibra óptica en todo el país.

 

2. Edge computing

El Edge computing es una de las soluciones para los problemas de conectividad que puedan surgir con la realidad virtual. Se trata de poner la fuente de datos cerca de la fuente de datos, de esta manera los usuarios obtienen un servicio más rápido y confiable y así las empresas pueden aprovechar la flexibilidad del almacenamiento híbrido, es decir, un almacenamiento físico en combinación con un almacenamiento en la nube. En pocas palabras con el coaching, las empresas pueden usar y distribuir un conjunto de recursos en una gran cantidad de ubicaciones, para maximizar la velocidad.

Ejemplo de las ventajas de esta tecnología son las fábricas modernas o las empresas que están conectadas al internet de las cosas. Por ejemplo, las fábricas conectadas a los sensores de dispositivos inteligentes tienen un flujo constante de miles de datos qué se utilizan regularmente para prevenir averías y optimizar las operaciones diarias. Imagina una planta con 2000 equipos conectados a Internet, puede generar alrededor de 2200 terabytes de datos al mes, imagina lo que significa procesar ese tipo de datos y además la velocidad con la que debe de hacerse para evitar fallas o problemas en la cadena de producción, en estos casos es más rentable procesar ese tipo de datos cerca de los equipos, con un edge computing en lugar de transmitirlos a la nube, es decir a un servidor remoto pues esos segundos de latencia pueden ser cruciales.

Cómo te puedes imaginar es una solución a los problemas de velocidad para las empresas que necesitan un procesamiento de datos inmediatos casi en tiempo real, sin embargo, el reto está en que esta tecnología está empezando y requiere una compra y distribución de infraestructura considerable que muchas veces no es tan fácil de adquirir, sobre todo para una pequeña empresa.

Para usar esta tecnología hay que rediseñar las operaciones de la red, por lo que habrá también una curva de aprendizaje significativa.

 

3. Interconexión con redes y hubs

Este es un reto que tienen que resolver principalmente las fábricas, o empresas que están usando el Internet de las cosas (IIoT). Parece que el uso de dispositivos inteligentes en el proceso de diseño, fabricación y mantenimiento de los productos seguirá creciendo este año. Sin embargo, esto plantea nuevos retos que la tecnología actual no puede resolver satisfactoriamente.  Cada día será más fácil ver dispositivos inteligentes, sensores conectados y máquinas habilitadas para Internet. Dispositivos wearables y gafas inteligentes pueden ayudar a supervisar el trabajo de forma más productiva y menos intrusiva.

Hay varios problemas que se pueden presentar para el óptimo funcionamiento de los dispositivos inteligentes, uno de ellos la latencia, que ya los hemos mencionado, pero también hay otros problemas que puede limitar el uso y productividad de los dispositivos inteligentes, nos referimos a la interconexión con redes y hubs.

El hub es un dispositivo cuya única función es interconectar las computadoras de una red local, funciona de una manera muy simple, en el momento en que un dispositivo de la red local envía datos, el hub los transmite al instante al resto de los  dispositivos conectados.

Mientras que las redes de interconexión son la conexión de puentes y switch en un camino único, que permite transmitir la información en una red local.

Al final de cuentas, en muchas fábricas los nuevos dispositivos y wadgets inteligentes tienen que enlazarse con hubs y redes de hace más de 25 años, lo que hará que bajen su rendimiento.

 

4. Conectividad inclusiva

La pandemia causada por la Covid-19 obligó, desde marzo 2022, a revisar y revalorar la conectividad en el país, pues el trabajo en casa y la educación en línea se convirtieron en actividades necesarias, fue a partir de aquí que nos dimos cuenta de la existencia de la brecha digital que existente en el país.

Según datos del INEGI existen 84.1 millones de internautas en México, es decir el 72 % de la población mayor de 6 años. De estos internautas el 96 % se conecta a través de un smartphone y un 33.7 % lo hace solo a través de una computadora, podríamos decir que esto se debe a que es económicamente más accesible un dispositivo móvil que un equipo de escritorio.

Aunque parece que el nivel de conectividad en el país es alto y una amplia mayoría de la población tiene acceso a Internet, esta interpretación cambia si comparamos los datos para zonas rurales y las ciudades.

En zonas rurales los porcentajes están muy lejos de parecerse al promedio nacional, pues solo el 50 % de la población que vive lejos de la ciudad tiene acceso a Internet, por su puesto esta brecha no es nueva, pero parece que las acciones para cerrarla son aún insuficientes.

La solución a este reto está, por supuesto, en el mismo desarrollo tecnológico, pero la solución también depende del diseño de políticas públicas que permitan e incluso promuevan proyectos para llevar conexión de Internet a las zonas más alejadas.

Sin embargo, Gerardo Soria, presidente del IDET, señala que desafortunadamente las políticas del Estado para otorgar licitaciones del espectro radioeléctrico “han estado sujetas a constantes vaivenes, provocando incertidumbres entre los inversionistas del sector”.

Además, otro de los retos para alcanzar la inclusividad digital es lo variable que pueden ser las regulaciones locales. Si tomamos en cuenta que en México hay 32 estados y 2,400 municipios y que cada uno de estos estados tienen legislaciones que no siempre son iguales entre ellas, esta variabilidad hace aún más difícil la construcción de una infraestructura en telecomunicaciones.

Así que en resumen, a pesar de los avances con la inteligencia artificial y el establecimiento de la red 5G, estos no estarán disponibles para una buena parte de la población en México, para quienes el acceso a Internet es casi imposible.

 

Todo parece indicar que los avances tecnológicos para el 2022 se pueden resumir en tres caminos, 5G, realidad virtual e inteligencia artificial, sin embargo, hay que recordar que estos adelantos además traer consigo importantes ventajas también suponen retos, en especial en materia de infraestructura pues a veces está no avanza a la misma velocidad, así que identificar estos retos nos ayuda a entender qué tenemos que cambiar en nuestra empresa para aprovechar al máximo los beneficios de las nuevas propuestas tecnológicas. Cuéntanos, ¿ubicas otro reto para la conectividad en este 2022?