Elegir el dominio correcto para tu negocio o proyecto es tan importante como elegir el nombre correcto.

Un dominio es la dirección o nombre único en Internet de un sitio web o blog. Elegir el dominio correcto para nuestro emprendimiento es tan importante como elegir el nombre, pues determina, en buena medida, tu posición en Internet. Elegirlo de manera incorrecta, puede debilitar tu presencia en la red o te puede hacer ver poco profesional.

Para empezar, toma en cuenta que un dominio está compuesto por dos partes: nombre y extensión. Ambas son igual de importantes para el posicionamiento SEO y debes prestarles la misma atención.

A continuación, te daremos algunos consejos que te ayudarán a tomar las decisiones para formar un dominio exitoso.

Nombre del dominio

Antes de elegir el nombre de tu dominio necesitas hacerte algunas preguntas y responderlas de la manera honesta: ¿Qué quieres conseguir con tu web? ¿Cuál es el área geográfica en donde planeas tener presencia?

La regla de oro es elegir un dominio sencillo, corto y claro que explique a qué se dedica tu página web. Anteriormente se recomendaban dominios largos, para hacerlos más precisos, pero lo cierto es que para el público en general es más fácil recordar un nombre corto, por eso hoy la mayoría de las marcas están optando por usar un dominio con esta característica.

Es recomendable que el dominio esté compuesto por una de estas tres palabras: marca, palabra clave y área de influencia; o una combinación de entre ellas.

Parece un poco obvio que en el dominio incluyas el nombre de tu marca o negocio, sin embargo, como el registro es a nivel mundial es muy común que el nombre de tu empresa o marca ya esté registrado como dominio en algún otro país, si este es tu caso tendrás que usar tu creatividad para modificar tu futuro dominio.

Es aquí cuando puedes hacer uso de una palabra clave relacionada con tu negocio, que te ayude a modificar el nombre de tu marca para convertirla en un dominio único.

Es fundamental que determines el área geográfica de influencia de tu emprendimiento, es decir si es un negocio local, nacional, multinacional o mundial. Si el área de influencia es pequeña es mejor que esa información aparezca en el nombre del dominio, para que tu web aparezca en la búsqueda de la gente de tu área.

Por ejemplo, si tienes barberías solo en tu ciudad es mejor que tu dominio sea algo como barbershopleon.com, para que aparezca solo en las búsquedas de negocios locales.

En cambio, si tienes sucursales en todo el país puedes optar por algo como: barbershop.mx u omitir por completo el lugar.

Errores que debes evitar

Toma en cuenta, que el dominio es una forma de presentarte con tus clientes y quieres que te recuerden fácilmente en el momento de buscarte en Internet. Por eso es buena idea no elegir nombres complicados, difíciles de recordar o escribir. En la medida de lo posible, no uses caracteres especiales como guiones.

Al igual que con el nombre de tu emprendimiento, revisa que el nombre se pueda pronunciar y que no tenga un significado peyorativo u obsceno en otra parte del mundo.

Usa el Exact Match Domain (EMD) o dominios de palabras clave exacta a tu favor. El EMD es la conclusión de usar una palabra clave exacta como nombre de nuestro dominio, esto en un principio parece una técnica ideal, sin embargo, no siempre es así, usar esta técnica está bien en un nicho de mercado con baja competencia.

Si tu nicho de mercado es altamente competitivo, el margen de ventaja se reduce e incluso puede ser contraproducente, pues Google considera que estos dominios están hechos para engañar al algoritmo y los puede clasificar como spam.

La extensión

La extensión es un sufijo cuya función es catalogar tu web y dar estructura a Internet. Los buscadores las toman en cuenta para mostrar tu página web en los resultados de búsqueda según el territorio y la actividad.

Se pueden clasificar en tres grupos: Dominios de primer nivel genéricos (gTLD), Dominios de primer nivel geográficos (ccTLD) y los dominios temáticos.

Algunos ejemplos de dominios genéricos más populares son:

.com usada regularmente para compañías.

.org para organizaciones no comerciales y sin ánimo de lucro.

.net usada en sitios de infraestructura de Internet técnica.

La ventaja de estas extensiones es que abarcan a una gran cantidad de nichos de mercado y no hay restricciones ni de actividad ni de territorio, así que puedes registrar cualquier tipo de negocio en cualquier parte del mundo con estos sufijos; además, los usuarios estamos más acostumbrados a ellos por lo que es más fácil recordarlos.

Sin embargo, la desventaja es que como no estás vinculado a ninguna actividad ni a ninguna región geográfica, es difícil que aparezcas en búsquedas con más filtros, por lo que tu competencia son miles de sitios de Internet.

Los dominios de primer nivel geográficos, o territoriales clasifican a los sitios según su región de registro, son terminaciones como .mx, .ar, .es, .at o .au. Si no tienes la intención de expandirte a un mercado internacional, lo mejor es que uses una extensión de este tipo, así solo tienes que preocuparte por la competencia local y tienes la seguridad de no quedar perdido entre miles de páginas.

Hoy existen nuevos dominios territoriales más específicos de ciudades y regiones como .cal de Cataluña o .gal de Galicia. El inconveniente de estos sufijos es que tienen restricciones y en muchos casos tienes que demostrar tu ubicación física y que tu web está en el idioma oficial de la región.

La evolución de los dominios sigue y ahora se permite reservar sufijos temáticos y de actividad como .futbol, .abogado, .hotel. El algoritmo de búsqueda de Google toma en cuenta esta palabras tanto o más que las palabras clave, por lo que esto abre nuevas posibilidades a páginas web con una actividad definida.

Puedes apoyarte con estas extensiones dentro del nombre de tu dominio para hacerlo diferente y a la vez mejorar tu posicionamiento en buscadores.

Redirigir diferentes dominios

Si tienes dinero para invertir es recomendable comprar varios dominios con el mismo nombre, pero con diferentes extensiones. Por ejemplo, si tu dominio principal es espaciocreativos.com puedes comprar espacioscreativos.mx o .net.

Esto te permitirá redirigir estas búsquedas a tu página principal, aumentando su flujo, y te ayudará a proteger tu marca, evitando que alguien más las registre como suyas con otras terminaciones.

Registro de un dominio

Para registrar un dominio es necesario hacerlo con un proveedor autorizado, o registrar. Por ejemplo, aquí puedes encontrar a todos los registrars acreditados del dominio .mx.

Ya que has elegido a tu proveedor tendrás que llenar un formulario para registrarte como el dueño de ese dominio, debes cerciorarte que tus datos queden registrados como dueño y no los del diseñador o programador de la página, para evitar problemas legales.

Es importante que tengas en cuenta que los dominios no son eternos, expiran y hay que pagar para renovarlo. La duración de un dominio va de un mínimo de un año a un máximo de diez años.

Tu proveedor te notificará cuando el dominio esté por expirar. Si no haces una renovación, hay un periodo de gracia en que puedes recuperarlo, pero después de esto alguien más puede hacer uso del mismo. Por eso es muy importante estar al pendiente de los tiempos, para que no pierdas todo los que has construido con tu página web.

En conclusión, elegir un dominio es una tarea que implica tomar varias decisiones y en cada una de ellas debes tener presente los objetivos de tu sitio web. Al final todo cuenta para posicionarlo.

Comparte en las redes sociales si conoces otros consejos para elegir un dominio exitoso.